¿Bye, bye brexit, bye, bye Theresa May?

Por sólo cuatro votos, el Parlamento británico rechazó este miércoles un brexit para salir de la Unión Europea sin acuerdo, no el 29 de marzo (la fecha pactada) sino en cualquier otro momento, en una votación más que ajustada que la del martes (312 votos por 308) .

Al haber rechazado el martes el acuerdo de salida alcanzado entre Theresa May y la Unión Europea, este miércoles tocaba votar si rechazaban la posibilidad de un brexit duro, un brexit ‘a las bravas’, un brexit abrupto, sin acuerdo, de un portazo… Y, efectivamente, así lo han hecho. Entre los contrarios al brexit duro está la propia Theresa May, quien horas antes de la votación ha reconocido que ella votaría en contra de abandonar la UE sin un acuerdo.

El ministro de Economía, Philip Hammond señaló que un brexit duro “significaría una economía más pequeña y menos próspera. Mayor desempleo, salarios más bajos y precios más altos en las tiendas”. Y concluía: “Eso no es lo que votó la gente”.

El líder laborista Jeremy Corbyn le preguntó cuál era su plan al frente de lo que ha denominado un gobierno “sin timón” y aprovechó también para volver a pedir la celebración de elecciones generales. Mañana jueves, los miembros del Parlamento británico deberán decidir si le piden a Bruselas que les deje retrasar la fecha de salida. Todo apunta a que esa votación la ganará el ‘sí’.

En ese caso, Londres tendría que decidir cuánto tiempo extra pide. El Gobierno británico es partidario de que sea un periodo corto, de no más de tres meses. Entre otras cosas porque el próximo 26 de mayo se celebran elecciones al Parlamento Europeo y si para entonces Reino Unido sigue siendo miembro, habría que definir qué papel juega en los comicios.

Bruselas puede decir que no concede esa prórroga. En primer lugar, los 27 miembros tienen que estar de acuerdo en los términos de esa extensión. Y además, ya le han dejado claro a Londres que para otorgársela, tendría que explicarles qué pretende hacer en ese tiempo extra. Estos meses, señalan algunos analistas, podrían servir para establecer las medidas y los acuerdos necesarios para una salida posterior, para convocar elecciones generales, celebrar un segundo referéndum o decir adiós a cualquier opción de brexit.

Esto el Reino Unido lo puede hacer unilateralmente sin tener que preguntar a Bruselas,s revocando el artículo 50 del Tratado de Lisboa.

F/Rebelion

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